En un terreno espectacular, tanto por sus formaciones rocosas como por su vegetación y espléndidas vistas a la Bahía de Acapulco, empiezan a edificarse doce pequeñas unidades departamentales de tres niveles, así como seis villas unifamiliares, conservando al máximo el carácter selvático del predio.
El esquema de los edificios departamentales, cuya topografía es muy variable en cada caso, se planteó como una forma que naciera propiamente del terreno, con un par de muros construidos con piedra del sitio, de cantos ligeramente desplomados, de los cuales se desprende el edificio. La topografía general del terreno sugería, así mismo, un tratamiento especial para las cubiertas, a fin de minimizar su impacto.
Para este fin, se propone una solución de losas flotadas en la zona correspondiente al área social del penthouse, las cuales serán recubiertas con palma del lugar, con un tratamiento absolutamente contemporáneo. Por otra parte, la solución de las seis villas, está basada también en una interpretación contemporánea de las casas tradicionales del pacífico, buscando mantener el carácter de la casa del pacífico, pero dando una solución arquitectónica acorde al tiempo en que vivimos. |
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